Ciberfeminismo
De Indianopedia
Aunque sin utilizar explícitamente el término ciberfeminismo el origen teórico de este movimiento suele datarse en los años ochenta, con el nacimiento del mito del ciborg con el Manifisto Ciborg de Donna Haraway.
El término ciberfeminismo se utilizaba originalmente para todas las lecturas del mito del ciborg y no sólo para aquellas vinculadas al feminismo del género. Aunque hoy esta última lectura es la socialmente generalizada, merece la pena deslindarla de la lectura ciberpunk.
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Dos lecturas del mito del ciborg
Para el ciberpunk, la idea del ciborg recuerda que las identidades sexuales y raciales históricas están basadas en lo que socialmente significaba el cuerpo en cada modelo social. Hoy sin embargo la interrelación entre personas es crecientemente mediada por nuevas capas informacionales que transforman esa percepción social. Todos somos ya, en buena parte de nuestra vida social, ciborgs y esa experiencia permite construir y explorar nuevas identidades colectivas y personales simplemente porque a quien tenemos delante le juzgamos a partir de sus textos, de sus ideas, no del contexto que imaginamos por su sexo o raza.
Para el ciberpunk el mito del ciborg apuntaría pues a la superación de la identidad grupal basada en el sexo o la raza a partir de la experiencia social de la las relaciones sociales en redes distribuidas y comunidades virtuales. Apuntaría por tanto hacia el sionismo digital.
Para el feminismo dominante desde los 90 - una ideología del género- el mito del ciborg por el contrario reforzaría la idea de identidad personal, grupal e imaginada basada en el género, siendo este no sólo un producto cultural elaborado a partir del sexo, sino algo construible a partir de la modificación directa (implantes, cirugía) y la representación cultural (formas de visibilización de lo femenino, representación artística, etc.)
Del ciborg al ciberfeminismo
De hecho, el término ciberfeminismo no empezaría a usarse hasta 1992. Serán Sadie Plant y el grupo de artistas australianas VNS Matrix las que lo usen por primera vez... marginando su contenido superador de las ideologías identitarias basadas en el cuerpo y banalizando el significado del prefijo ciber al modo de moda en la época.
Para Sadie Plant sería una "respuesta teórica al hecho de que cada vez más mujeres aporten su innovador impulso dentro del arte electrónico y las tecnologías virtuales". El núcleo de su planteamiento es el carácter socialmente femenino de ciertas características de las redes distribuidas como la no linealidad en el relato o la plurarquía. VNS Matrix tomará un enfoque artístico, dándose como taréa construir relatos paródicos o irónicos sobre los mitos machistas que cubren el discurso tecnológico, vindicando antagónicamente también el carácter feminizante de las tecnologías de red.
Como se ve, el ciberfeminismo nacido en los noventa no fue más que la rama internaútica del feminismo dominante. Era un discurso fundamentalmente artístico que hacía hincapié en la fantasía del ciborg no como relación informacional sino como forma de resignificación tecnológica-física del cuerpo sexuado en género (de ahí la insistencia en los implantes y las modificaciones biológicas, la transexualidad, etc.).
El feminismo dominante, nacido de la evolución del feminismo académico anglo, afirmaba entonces por primera vez en gran escala, el concepto de identidad de género.
Para el feminismo del género, el machismo no sería más que la máquina social de dominación de un género (el masculino) sobre los demás (dado que el género es cultural, no se limita a la dicotomía hombre/mujer). Esta máquina invisibilizaría a los otros géneros y los sometería significando el cuerpo femenino (y el masculino, aunque como dominador). De esta línea surgirá el término feminicidio para significar que el horizonte de la violencia machista sería la destrucción masiva de las mujeres, la caracterización de la sexualidad masculina como pareja a la violación del cuerpo del otro, etc.
En esta lógica construye una serie de comunidades imaginadas a las que habría que afirmar y visibilizar, dentro y por encima de las construcciones comunitarias. Una política que se manifiesta en el uso del lenguaje (el famoso "compañeros y compañeras") y en general en la materialización de la división imaginaria entre comunidades de género en el seno de la comunidad real.
Debate entre el Ciberpunk y el feminismo del género
Aquí es donde se produce el choque con la tradición ciberpunk y neovenecianista. Para nosotros una comunidad real es una única comunidad, está formada por personas y no por subconjuntos identitarios que serían parte a su vez de comunidades imaginadas mayores.
No cabe tampoco una línea conciliadora que defina la comunidad como un conjunto de personas de distintas nacionalidades y géneros, la comunidad está formada por personas concretas, no por representantes de comunidades imaginadas o imaginarios político-sociales.
El feminismo del género no sólo supedita la comunidad real a la imaginada (al modo del nacionalismo) sino que en realidad es incapaz de vivir una comunidad real que no esté sustentada sobre la homogeneidad sexual.
Documentación
- Manifiesto Ciborg de Donna Haraway
- Manifiesto de la zorra mutante de VNS Matrix
El mito del ciborg en el ciberpunk
- Ciberpunk en una taza vacía (2003)
- Second Life y la invasión de los ciborgs sionistas (2006)
- Zizek en Second Life (2007)
- El mito ciberfeminista 25 años después (2009)
- El ciborg y el amor (2009)