Debate sobre la plurarquía
De Indianopedia
En febrero de 2008 en Porto Alegre, en abril en Sao Paulo y en junio del mismo año en Curitiba tiene lugar un debate presencial con las otras teorías de la plurarquía: el glocalismo de Augusto de Franco y la teoría de la netocracia de Alexander Bard y Jan Soderqvist.
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Porto Alegre (febrero 2008)
En febrero de 2008, Augusto de Franco, que a la sazón actuaba como coordinador científico de la Conferencia Mundial sobre el Desarrollo de Ciudades en Porto Alegre, invitó por primera vez a teóricos de las otras dos corrientes plurarquistas.
Alexander Bard y Jan Soderqvist presentaron su teoría de la netocracia en una conferencia y un debate con David de Ugarte (que a su vez presentaba la edición en portugués de El poder de las redes.
Esta fue la conferencia de Alexander Bard el 16 de febrero del 2008:
La visión de los autores suecos tenía puntos de fricción insalvables tanto con la mirada de tradición ciberpunk como con el glocalismo:
- La plurarquía era relatada como algo negativo, como el régimen interno de una nueva clase social dentro del estado nacional, la netocracia, que era capaz de utilizar Internet para escapar de la disciplina democrática. La clave de esta posición es que el marco de análisis, el espacio social del relato, seguía siendo para ellos el estado nación, dentro del cual se subsumía necesariamente toda comunidad.
- En esta lógica la transnacionalización de las relaciones sociales aparece necesariamente como un peligro, como el comienzo de una hegemonía global de la netocracia. Netocracia, según los autores, necesaria y unicamente anglófona. Esto determinaba su propia mirada sobre Brasil y el encuentro como una simple plataforma desde donde lanzar su mensaje. El uso indiscriminado de español y portugués en aquel entorno les parecía una indignante resistencia a globalizarse, algo que según ellos se hace en inglés.
- Su visión misma sobre la globalización descubría la ausencia de un análisis de las topologías de red y de la relación entre plurarquía y redes distribuidas.
Sao Paulo (abril de 2008)
Augusto de Franco, en calidad de coordinador científico del X Congreso Mundial de la Asociación de Ciudades Educadoras invitará a David de Ugarte a dar la conferencia de cierre y junto a Natalia Fernández a participar en la reunión fundacional de la Escola de Redes en Campos de Jordao.Este encuentro servirá para profundizar en el glocalismo y constatar la sintonía tanto sobre el significado de la plurarquía como en su sustento en la lógica de la abundancia propia de la red distribuida.
La «Escola de Redes» (originalmente en el servidor indiano, ahora en Xing[1]) se presenta como el espacio en el que desarrollar esa discusión y al mismo tiempo como un nodo físico, un espacio a cierto punto equivalente a lo que luego será la Casa de Indias.
Curitiba (junio de 2008)
En junio aprovechando que Augusto de Franco y David de Ugarte han sido invitados a dar la conferencia de cierre del Global Forum América Latina, se organiza un gran encuentro paralelo, con el objeto de inaugurar el espacio físico de la Escola de Redes y mantener su segunda reunión, para el que se trasladarán desde Europa Natalia Fernández, María Rodríguez y Mercedes Egido.
Este segundo encuentro representará sin embargo una ruptura. La concepción de Augusto de Franco de la Escola es la de un círculo intelectual de élite, formado por grandes teóricos a título individual, en la que no tienen sentido comunidades como la indiana, mucho menos que estas tengan un sustento económico propio, como apunta el movimiento neovenecianista.
El glocalismo, limitando su ámbito a redes civiles deliberativas, rechazará entonces explicitamente la idea de filé, es decir, el que las comunidades reales se doten de una estructura económica. Para los indianos esto supone limitar la plurarquía a una suerte de radicalización en el ámbito local de la democracia que complementaría a la organización política del estado democrático y por tanto complementaria al nacionalismo ya que el espacio social de la plurarquía sería el de los programas de desarrollo local bajo el ala protectora del estado, no la construcción de comunidades transnacionales basadas en el trabajo y comercio que superaran toda identidad nacional-estatal.
En marzo de 2011, la publicación de «Fluzz» por Augusto de Franco significará sin embargo un nuevo acercamiento sobre la base del rechazo a la identidad nacional en tanto que comunidad imaginada y la apertura hacia la idea de filé como estructura económica no jerárquica.
Conclusiones
A pesar de lo revitalizante que resulta comprobar que la plurarquía se ha convertido en el concepto articulador de movimientos y análisis vanguardistas de forma casi simultánea en esquinas culturales y geográficamente opuestas del mundo, el resultado es frustrante desde el punto de vista neovenecianista.
Las otras corrientes plurarquistas siguen pensando -aún desde formas opuestas de concebir la plurarquía- en el marco del estado y por tanto, implícitamente, desde el demos y las identidades nacionales... sintiendo un verdadero rechazo a superarlas basado en su universalismo: teorizan sobre la comunidad en general pero no piensan desde ninguna en concreto.
Tras Curitiba, cuando Augusto de Franco hace patente en una amplia correspondencia privada, su rechazo a la idea de una comunidad que vaya más allá de ser una comunidad conversacional, resulta claro que todos los planteamientos universalistas, incluso los que tienen la plurarquía como centro, están condedanos a ser subsumidos de nuevo en la identidad del estado nacional.
La filé se articulará para la comunidad real desde su economía. La primera red transnacional neoveneciana habrá de nacer de la vieja enredadera ciberpunk. Redactarán, entonces, la Declaración de Montevideo.